Los Cazafantasmas Vs Homero Simpson en LEGO

El usuario de YouTube, Monsieur Caron, realizó un video en stop motion enfrentando a los Cazafantasmas contra un espíritu gloton el cual pertenece a Homero Simpson. Este clip recrea la escena del hotel donde Peter Venkma usa por primera vez su arma de protones para contrarrestar a pegajoso, un fantasma que habia tomado el aspecto de John Belushi.   Esperamos disfruten esta divertida versión. 

Confirmado documental de la vida de Whitney Houston

Según The Hollywood Reporter el encargado de llevar la vida a de la cantante a la pantalla grande será Kevin Macdonald, quien ganó el Óscar a mejor documental por One Day in September. Además la producción contará con la participación  de la productora que patrocinó el documental de Amy, merecedor de un óscar en 2016, quienes se encargaran de la comercialización del nuevo proyecto.   El documental ya cuenta con la aprobación de los familiares y abarcara las diferentes facetas de Whitney, desde su exitosa carrera artística hasta su matrimonio, pasando por su adicción a las drogas. Aún no se ha confirmado la fecha de estreno. 

David Lynch se unió a Kenzo en la nueva colección de la marca

Los directores creativos de la marca francesa Kenzo, Humberto Leon y Carol Lim, invitaron al director de cine David Lynch para ser parte de su nueva colección. En esta ocasión Lynch mezcló la música que sonó durante la pasarela, diseñó y esculpió la escultura que se reflejó en los espejos a lo largo de esta.   David Lynch afirmó que quizó crear una atmosfera diferente para la pasarela, en donde el misterio y la emoción estuviesen presentes.  

¡Así se vive la fiesta latina en Bolivia, Venezuela y Chile!

As se vive la fiesta latina en Bolivia, Venezuela y Chile!

Latinoamérica es la parte rumbera del mundo, acá somos alegres y siempre estamos buscando motivos para celebrar, por eso en esta edición, MALLPOCKET reunió a algunos latinos que nos contaron cómo viven la fiesta en sus respectivos países.
 
 
Bolivia
Por: Natalia Jáuregui Lozano
 
Un país multicultural, con un pasado lleno de ritos, tradiciones, culturas y religiones, las cuales se ven reflejadas no solo en sus calles, o en su gente, sino hasta en el mismo presidente. En Bolivia hay una manera diferente de llevar el ritmo en la sangre, pues la cultura y tradiciones se llevan desde que se nace. No importa a que clase social perteneces, o en qué colegio estudiaste: el sonar de un charango te transporta a un buen momento de carnaval, el cual se replica cada fin de semana, en los famosos “presteríos”, o en cualquier fiesta acompañada de unos tragos de chicha, cerveza, singani o un fernet, sin dejar atrás el ron o un whisky en las rocas.
 
Es de admirar que un país con tanto conflicto político y social, nunca haya perdido ese amor por su cultura, el cual siente cada boliviano de cualquier edad y se demuestra al levantarse a bailar un buen “caporal” en cualquier “boliche” un fin de semana, acompañado de la tradicional Cerveza Paceña, la cual se convirtió en tradición gracias al Carnaval de Oruro. A pesar de ser influenciados con los ritmos musicales de la actualidad, la mayoría de bolivianos preferimos un tradicional baile carnavalero que nos haga vibrar y saltar, recordando el sonar de los cascabeles o una matraca.
 
Venezuela 
Por: Carla Florio 
 
En mi ciudad, Maracaibo, lo típico que bailamos (especialmente en navidad) es la gaita zuliana, consiste en música tradicional con letras inspiradas en lugares de mi ciudad (“Vamos todos pa’ que Luis”), o de protesta contra algún gobierno (“La Grey Zuliana”), acompañado de sonidos de arpas, tambores, maracas y demás instrumentos tropicales. Durante las fiestas navideñas se come hallaca (plato típico que consiste en una masa de raíz rellena con vegetales y guiso), pernil, pan de jamón, ensalada de gallina y torta negra de postre, también se bebe refrescos, agua de panela y “cuba libre” (ron con coca cola) además de champaña y cerveza. También celebramos los carnavales, esta fecha está acompañada por dos días festivos en los que se realizan comparsas temáticas en los principales clubes y donde los niños juegan a lanzarse bombas de agua y esconderse para no ser mojados, es una fecha muy divertida.
 
Chile
Por: Pablo Fuenzalida Vega
 
Dicen que Chile es un país serio, algunos incluso apuntan que triste. Nosotros decimos “fome”, un chilenismo que se usa para explicar algo aburrido, sin gracia, desabrido, apagado. Sin querer refutar esta tesis hay que consignar un hecho clave: En 1816, a poco de haberse declarado la Independencia, durante el breve periodo de Reconquista, un gobernador español prohibió para siempre el carnaval, dejando una huella indeleble en el único pueblo de Latinoamérica sin este tipo de celebración.
 
Un siglo y medio más tarde, la larga noche del dictador Augusto Pinochet, hizo que la fiesta fuera sólo para algunos. Las patrullas militares resguardando el toque de queda empujaron a varias generaciones a recluirse en centros clandestinos, de guitarras y fogata, o en casas de amigos, en silencio, despacito, para que los que vecinos no fueran a denunciar.
 
Ya en los ochenta, la canción de protesta, deudora de Violeta Parra y Víctor Jara, dio paso a esos raros peinados nuevos. La contracultura se vistió de negro, bebiendo de una mezcla informe de punk, new wave y pop. Galpones y viejas fábricas abandonadas se llenaron de sonidos anglos mientras que en las calles grupos como Los Prisioneros encabezaron el baile de los que sobran, en plena hegemonía del movimiento conocido como Rock Latino.
 
Después llegó la Democracia y detrás, sin darnos cuenta, radio Rock&Pop, MTV Latino, los i de Apple, Internet. Entre Napster y MySpace, los jóvenes diversificaron sus gustos y se hicieron más notorias las diferencias. Las fiestas, entonces, pasaron a ser tan portátiles como los reproductores de mp3, invadiendo universidades y parques. Es la consolidación del “carrete”, el concepto chileno para denominar una reunión de amigos, donde se bebe alcohol (principalmente piscola, brebaje hecho con pisco, Coca-Cola y hielo), se come y se conversa, pero no necesariamente se baila, porque pareciera que el baile quedó reservado, en estos años, a las pistas de clubes y discotecas.
 
Hoy, una juventud más desprejuiciada y desinhibida, que sale a las calles a marchar por el derecho a una educación pública de calidad y gratuita, no tiene complejos en bailar, en una misma noche, al ritmo de Arcade Fire, Daft Punk, Shakira o Wisin & Yandel. Precisamente, es el reggaeton uno de los reyes indiscutido desde hace mucho, un ritmo que sirve para “prender la fiesta”, pero que en el último tiempo ha cedido espacio valioso a la bachata.